Cuánto más rápido...

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Quizás hayas oído que aprendiendo mecanografía se pueden introducir textos en el ordenador de una forma mucho más rápida que si no se ha desarrollado esta destreza.  Quizás te cuesta decidirte a comenzar un curso de mecanografía porque no tienes mucho tiempo y te planteas si realmente la diferencia con y sin mecanografía será importante.  ¿Cuánto más rápido puedes acabar escribiendo si sabes mecanografía? ¿Realmente merece la pena apuntarse a un curso y entregar horas de tu tiempo a entrenarte en esta disciplina como para que al final este tiempo invertido de sus frutos?


La velocidad con que una persona introduce textos en un ordenador o una máquina de escribir se mide en palabras por minuto (ppm), o caracteres por minuto (cpm).  La cantidad de palabras por minuto que una persona puede llegar a conseguir a través del entrenamiento depende de muchos factores. 
Para empezar depende de la edad.   Un niño tiene los dedos más cortos que un adulto, y por tanto le es un poco más difícil teclear a gran velocidad.  Por otra parte, un niño o una persona joven tienen una agilidad mental y una capacidad para aprender óptima.


Una persona muy anciana no tiene la habilidad manual y mental que tiene una persona joven, y por lo tanto no conseguirá (siendo el resto de condicionantes iguales) la misma velocidad que una persona en plenas condiciones físicas y mentales.   Sin embargo, cuanto más mayor es una persona, probablemente más “horas de vuelo” tenga en frente de un teclado, y por lo tanto sus movimientos serán más seguros y precisos que una persona con menos experiencia.
Esto nos lleva al segundo factor importante: la práctica.   Cuantas más horas de práctica, cuantos más caracteres tecleados, más seguros son los movimientos, menos errores se cometen y por tanto, mayor velocidad se consigue.


Factores psicológicos que afectan a la concentración, como tener una preocupación importante, estar en estado de estrés, o estar enfermo en general, también afectan negativamente a la velocidad con que se puede llegar a introducir textos.
Finalmente, cada persona es un mundo. Hay personas especialmente dotadas para desarrollar esta habilidad que consiguen con poco entrenamiento velocidades que otras personas solo consiguen después de mucho más tiempo de entrenamiento.


En cualquier caso:  joven o anciano, hábil o no, aprender mecanografía rinde rápidamente frutos visibles.  En cuanto se aprende la colocación correcta de las manos sobre el teclado y se practica mínimamente, se consigue desarrollar una velocidad superior a la que se tenía antes, utilizando dos dedos para introducir textos.   Por eso mucha gente se decide cada día a aprender mecanografía
En 1985 The Guinness Book of World Records verificó que Barbara Blackburn mantuvo una velocidad media de 150 palabras por minuto durante 50 minutos (37.500 pulsaciones).  Tuvo picos de velocidad de 170 palabras por minuto. Su velocidad máxima fue de 212  palabras por minuto. Su porcentaje de errores estaba en 0,2%.


Las personas más hábiles pueden llegar a conseguir con entrenamiento velocidades del orden de 150 palabras por minuto durante pequeños periodos, y del orden de 75 palabras por minuto de manera sostenida.  Se trata habitualmente de personas cuyo trabajo consiste en introducir textos de manera habitual, es decir, mantienen un entrenamiento constante que les lleva a estar continuamente en un estado óptimo de destreza.


Personas bien entrenadas suelen rondan las 45-60 palabras por minuto. Lo habitual entre personas que compaginan la introducción de textos con otras tareas en su vida profesional, es conseguir alrededor de 35palabras por minuto.


Por último las personas que comienzan en mecanografía pero ya tienen los conocimientos básicos pueden rondar las 20 palabras por minuto, pero la velocidad que pueden desarrollar es muy variable, puesto que al ser sus movimientos más imprecisos, cometen muchos errores, lo que les retrasa e influye notablemente en la velocidad promedio.


Frente a esto podemos decir que una persona que no sepa mecanografía, es decir, que introduzca textos con dos o tres dedos, puede rondar las 10-15 palabras por minuto.