Formas simples pero efectivas para evitar que su hijo sufra LER.

Lesiones por esfuerzo repetitivo (LER) es el término que se utiliza para referirse al dolor experimentado en tendones, nervios o músculos, causado por movimientos repetitivos y sobrecarga. Comúnmente se asocia con los oficinistas que se pasan el día frente a una pantalla de ordenador.

Las LER son un problema frecuente, pero el hecho de que pueden afectar a personas de todas las edades no es del dominio público. De hecho, los niños son especialmente susceptibles de padecerlas – especialmente teniendo en cuenta que muchos pasan largos períodos de tiempo en el ordenador, con consolas o con teléfonos móviles. En este artículo explicaremos algunas formas sencillas pero muy eficaces de evitar que su hijo sufra LER.

¿POR QUÉ LAS LER SUPONEN UN PROBLEMA?

Su mismo nombre desvela una pista de por qué las LER pueden convertirse en un problema: ‘esfuerzo repetitivo’. Si usted somete una parte de su cuerpo a un esfuerzo de forma repetida, es obvio que el resultado de tal esfuerzo empeorará gradualmente. Su cuerpo será sometido a cada vez más tensión. En definitiva, más tensión equivale a más dolor.

En otras palabras, si le gusta salir a correr y se tuerce un tobillo, puede que en un primer momento decida seguir corriendo hasta que se le pase la molestia. Sin embargo, en condiciones normales, se dará cuenta de que esto no va a funcionar, por lo que deja de correr un tiempo hasta que los músculos hayan tenido tiempo de curarse y desaparezca el dolor.

No obstante, si usted es un adulto que trabaja todo el día frente a un ordenador y desarrolla una lesión por esfuerzo, seguramente seguirá trabajando de todas formas. Simplemente porque tiene que hacerlo: es su trabajo.

Un niño que usa el ordenador para navegar por internet o que juega en la consola también puede desarrollar lesiones por esfuerzo. De igual forma que el trabajador en la oficina, seguirán adelante porque quieren hacerlo: es lo que hacen para divertirse y relajarse.

En ambos casos, la lesión por esfuerzo seguirá empeorando. No desaparecerá.

Hay niños pequeños que han sido diagnosticados de LER incluso a edades tan tempranas como 7 años y se trata de un problema increíblemente debilitante. Además, cuanto más tiempo se dejen las LER sin tratar, más difíciles serán de curar.

PREVENIR ES MEJOR QUE CURAR

De hecho, en muchos aspectos no hay cura para las LER – desde luego no una rápida. Necesitará modificar sus conductas y cambiar considerablemente sus hábitos a lo largo del tiempo para que el dolor desaparezca. A menudo es necesario un largo período de fisioterapia.

Definitivamente, con las LER la prevención es mejor que la cura.

A continuación le ofrecemos algunos consejos para evitar que aparezcan las lesiones por esfuerzo repetitivo.

LA IMPORTANCIA DE DESCANSAR PERIÓDICAMENTE

Empezaremos con un consejo muy general. Es importante tomarse descansos lejos del ordenador con regularidad. De forma ideal, deberían ser de unos minutos cada media hora o de diez minutos por cada hora. Masajear sus manos y brazos restablecerá la circulación y refrescará sus músculos y tendones. Flexionar sus dedos y estirar sus brazos a los lados y sobre la cabeza también son ejercicios útiles.

Sobre todo, muévase. Permanecer sedentario durante demasiado tiempo puede provocar una gran variedad de problemas de salud. Levantarse y desplazarse por la habitación o subir y bajar las escaleras dos o tres veces puede suponer una gran ayuda.

Tomarse descansos periódicos también incrementa sustancialmente la productividad y ayuda a concentrarse. Los escritores profesionales y estudiantes universitarios que escriben sus tesis son especialmente propensos a padecer LER porque pasan largos períodos mecanografiando. Sin embargo, no importa si está intentando terminar su tesis o tratando de pasar al siguiente nivel de un juego – tomarse un breve descanso, caminar y estirar durante unos minutos reducirá el riesgo de LER y mejorará su nivel de concentración al mismo tiempo.

CÓMO ADOPTAR LA POSTURA CORRECTA EN UNA SILLA

Tener una postura correcta cuando está sentado en una silla es muy importante. Si se sienta de forma incorrecta, esto podría causarle problemas de espalda.

Lo recomendable es sentarse de la siguiente manera: desplace su cadera tan hacia atrás como la silla lo permita. Después, ajuste la altura del asiento de forma que sus pies descansen horizontalmente sobre el suelo. La parte superior de sus piernas también debería permanecer horizontal – lo que significa que sus rodillas están a la misma altura que su cadera. Esto implica que hay un ángulo recto de 90 grados entre la parte superior de su pierna y la inferior.

Ajuste el respaldo de forma que esté a un ángulo de entre 100 y 110 grados. Puede hacerlo poniéndolo primero en posición vertical y moviéndolo después ligeramente hacia atrás. Asegúrese de que tanto la parte superior como la inferior de su espalda están apoyadas en el respaldo.

CÓMO SITUARSE ANTE UN TECLADO

Hacer esto es realmente importante: en primer lugar, hacerlo le permitirá mecanografiar más rápido y en segundo lugar, prevendrá lesiones. El teclado debería descansar sobre una superficie plana. La distancia ideal entre usted y la mesa es la que le permita llegar al centro del teclado con sus dedos. Sus codos deberán estar situados un poco frente a –y separados de – su cuerpo. Sus antebrazos y manos formarán una línea recta paralela a la inclinación del teclado.

Cuando mecanografíe, sus manos deben desplazarse por encima del teclado. Las palmas de sus manos también deben estar así, de forma que no las apoye sobre él. La pantalla deberá estar a la altura de sus ojos. Ahora que ya está en la posición correcta, es importante que teclee pulsando las teclas suavemente utilizando la punta de los dedos. No es necesario apretar mucho las teclas. Mire siempre la pantalla y no el teclado.

CAUSAS COMBINADAS DE LER

Las lesiones por esfuerzo repetitivo suelen tener su causa en una combinación y acumulación de varios factores: mala postura, movimientos repetitivos y sobrecarga.

Sin embargo, si tiene una buena postura desde el principio y se toma descansos con regularidad, las LER son evitables.

Básicamente, las LER son provocadas por malos hábitos – y estos hábitos son difíciles de eliminar. Sin embargo, si establece buenos hábitos no querrá ni necesitará eliminarlos.

Este último consejo es importante: en ningún caso debería ignorar la rigidez, el hormigueo, el entumecimiento o el dolor. Cuanto antes ataje los síntomas de las LER mejor, ya que en caso contrario se podrían cronificar.